Desde hace más una década el término ludificación, o gamificación, se está imponiendo en la vida empresarial. Cada vez es más frecuente escucharlo en las empresas aplicado a sus negocios y su gestión interna.

Ahora bien, ¿en qué consiste? La definición teórica habla del uso de técnicas y dinámicas de juegos en actividades no recreativas; es decir, convertir actividades no ociosas en algo más atractivo y agradable que fomente o motive una reacción en sus participantes.

Mediante la definición anterior mucha gente empezará a pensar en aplicar juegos para realizar actividades, formar o evaluar a los trabajadores. Pero esto puede ser un error. No es lo mismo aplicar juegos que mecánicas de juego. Lo primero es aprendizaje basado en juegos y lo segundo implica entender un concepto y reglas que persiguen la participación y el compromiso. Para ello hay que tener muy claro a que tipo de persona va dirigido:

  • Competitivo: Sólo buscan el enfrentamiento y derrotar a sus oponentes. Su principal motivación son las listas de clasificación y poder consultar su puesto respecto al resto.
  • Triunfador: Quieren conseguir logros u objetivos marcados. Su motivación es puramente personal o de beneficio del grupo. Sólo desean alcanzar nuevos niveles, superar obstáculos, ir más allá y llegar lo más lejos posible.
  • Social: Es aquel jugador que no le interesa tanto el juego como su red social. La forma de mantenerles es mediante chats o listas de amigos.
  • Explorador: Son aquellos que disfrutan descubriendo todo. Su principal atractivo son los retos y la autosuperación.

que es la ludificacion

Como es normal, las personas no suelen ser de un tipo determinado y cubren varias áreas. Una persona puede ser competitiva-social por lo que siempre le interesará más la interacción social y estar pendiente de estar en la parte alta de la tabla. Un triunfador-explorador siempre deseará obtener nuevos retos, nuevos objetivos y bonificaciones. Es por ello por lo que nunca nos encontramos mecánicas aisladas sino relacionadas entre sí para poder abarcar el mayor numero de usuarios.

En el caso del mundo empresarial se utilizan para ofrecer al cliente una experiencia agradable y divertida para que se involucre en la actividad empresarial, que consuman más, que se fidelicen y, en definitiva, responda mejor al estímulo comercial. Existen iniciativas que están usando ludificación en diversas disciplinas comerciales, como por ejemplo el comercio electrónico, aplicaciones que generen ofertas según su utilización o juegos publicitarios.

Internamente en la propia empresa también se utilizan para mejorar el rendimiento de los empleados como el caso de las tablas de clasificación en ventas o los sistemas de insignias o reconocimientos para aumentar la productividad y mejorar las evaluaciones. Y hay otros ejemplos: para mejorar la formación o el sistema de evaluación, para generar sentimiento corporativo o de grupo, para mentalizar sobre la salud o para ayudar a implementar cambios dentro de la propia empresa sin resultar agresivos.